Hija única (Papel)
Hija única (Papel)
$13.000
Siempre he tenido capacidad de síntesis. Cuando estaba en el colegio elogiaban mis cuentos y colocaban muy buenas calificaciones en la asignatura de Castellano, y siempre eran breves. Durante el año 1979, interesada en la ciencia ficción, escribí el cuento breve “La prohibición” y lo envié a un concurso latinoa-mericano, organizado por la Fundación Givré, en Buenos Aires, Argentina. Grande fue mi sorpresa al quedar seleccionada y premiada. Viajé a Buenos Aires para recibir el galardón, en el Hotel Sheraton de Buenos Aires, junto a todos los autores lati-noamericanos ganadores y fue la hermosa oportunidad de visitar a mi querido maestro don Ernesto Sabato, con el cual ya manteníamos correspondencia. Es un placer presentarles esta antología, un trozo de vida, sintetizado en letras, en palabras pequeñitas, que comenzó a escribir -recuerdo ya en la distancia-, esa niña con trenzas, que anhelaba ser escritora, que quería comunicar sus sueños, sus delirios solitarios de hija única.
| Título | Hija única (Papel) |
| Autor | Mariela Isabel Ríos Ruiz-Tagle |
| Tipo | Tapa Blanda Impreso en Chile / Softcover Printed in Chile |
| Género | Cuentos |
| Edición | Primera Edición |
| Sello | Editorial Segismundo |
| Publicación | 06-02-2016 |
| Lengua | Castellano |
| Formato | 15,24 x 0,94 x 22,86 [cm] |
| Páginas | 160 |
| ISBN | 978-956-6029-74-8 |
Siempre he tenido capacidad de síntesis. Cuando estaba en el colegio elogiaban mis cuentos y colocaban muy buenas calificaciones en la asignatura de Castellano, y siempre eran breves. Durante el año 1979, interesada en la ciencia ficción, escribí el cuento breve “La prohibición” y lo envié a un concurso latinoa-mericano, organizado por la Fundación Givré, en Buenos Aires, Argentina. Grande fue mi sorpresa al quedar seleccionada y premiada. Viajé a Buenos Aires para recibir el galardón, en el Hotel Sheraton de Buenos Aires, junto a todos los autores lati-noamericanos ganadores y fue la hermosa oportunidad de visitar a mi querido maestro don Ernesto Sabato, con el cual ya manteníamos correspondencia. Es un placer presentarles esta antología, un trozo de vida, sintetizado en letras, en palabras pequeñitas, que comenzó a escribir -recuerdo ya en la distancia-, esa niña con trenzas, que anhelaba ser escritora, que quería comunicar sus sueños, sus delirios solitarios de hija única.